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El embarazo público Pol Galofre pone en la agenda los derechos reproductivos de los hombres trans.

Fuente (editada): ara.cat | Germán Aranda Millán | 26/06/2020 (Traducción: Gina Serra)

Pol Galofre, realizador audiovisual de 33 años y técnico en el Centro LGTBI de Barcelona, está de tres meses. “Será una aventura lucir una barriga de ocho meses con barba”, reconoce por videollamada al diario ARA. También ha sido una aventura (positiva, por lo que cuenta) su relación con el sistema de salud público para avanzar en su proceso como padre gestante y hombre trans.

Este viernes al mediodía, y después de haberlo estado debatiendo, su mujer, la escritora de 43 años Bel Olid, lo ha hecho público con un tuit rompedor. “Mi marido está embarazado!”, exclamaba. Asegura que es una frase “maravillosa” y que la diría “cada día” hasta que vea a su hije y le diga: “El padre que lo parió!”.

Es le tercere hije de Bel, pero le primere que nacerá del vientre de su marido, ya que les otros son, ya mayores, de una relación anterior. “Yo no tenía pensado tener más hijes, pero para Pol era muy importante y me entusiasmó”, dice.

Activistas feministas y por los derechos LGTBIQA+ ambes – “Es una manera de estar en el mundo”, dice el Pol. Se enfrentan ahora a un nuevo reto que es también una pregunta: ¿qué les pedirán en el Registro Civil, que lo pone ” mucho más fácil a las parejas cisheteronormativas”?. Por si acaso, se han casado, pero no saben si esto será suficiente y conocen experiencias de parejas no cisheteronormativas a las que “piden documentos firmados ante notario” para acreditar la relación de parentesco con le hije.

“Se habla muy poco de los derechos reproductivos de las personas trans y muchos procesos quirúrgicos incluyen esterilización. Me parece importante visibilizar este debate, pero no soy el primero ni tampoco seré el último que lo hace. Las personas trans también queremos y podemos tener descendencia”, reivindica Pol.

En su DNI todavía dice que es una chica que no cree que “el Estado necesite ningún papel” para demostrar cuál es su sexo, tal como ahora mismo exige la ley española y, por tanto, no lo tramitó. El anuncio de su paternidad, de hecho, llega justo cuando el gobierno debate sobre la Ley trans que garantice “la autodeterminación sexual”, que permita a cada quien identificarse libremente con el sexo que es.

El debate ha enfrentado sectores del gobierno y una parte del feminismo que considera que el sexo biológico determina las opresiones y que, por tanto, no acepta las mujeres trans como mujeres de pleno derecho. “Duele que algunas mujeres que han luchado por los derechos de las mujeres ahora hagan comentarios transfóbicos. No las podemos considerar compañeras de lucha. Son minoría en las calles de las luchas feministas de Barcelona, por ejemplo, pero algunas están en círculos de poder”, lamenta .

El debate y el activismo continuarán también con la crianza de le hije de Pol y Bel, que tendrá un nombre neutro. Intentarán imponerle “el mínimo de expectativas de género -explica Bel-, y cuando esta persona se manifieste le haremos caso”. A la pregunta de si le bebé será niño o niña, por tanto, responden con otra pregunta: “¿Me estás preguntando por los genitales de une bebé?”.

Esta pregunta, y otras ofensivas, pueden llegar a la pareja del entorno más próximo, pero “siempre con buena fe” y de manera esporádica, ya que consideran que viven en “una burbuja” en la que no sufren discriminaciones por parte de familiares ni amistades. “Estamos haciendo tribu con muchas parejas no normativas y nos sentimos muy acompañades”, celebra Pol.