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Fuente (editada): terc3ra INFORMACIÓN | 23/07/2020

Los Colectivos de personas trans y de familias, han rechazado hoy la propuesta de la Dirección General de Diversidad y Derechos LGTBI, que pretende crear una “mesa de trabajo” para partir de cero en el desarrollo de un texto de Ley Trans, además de imponer que el mismo sea consensuado por colectivos de la FELGTB y afines al equipo de la Dirección General. La Directora, Boti García y su asesor, Jesús Generelo, son expresidentes de dicha organización.

La propuesta de ley de la Federación Plataforma Trans ha sido trabajada y consensuada en un amplio espacio de más de dos años, en el que todas las entidades, tanto de familias como colectivos específicos trans, han participado y acordado un texto que igualmente tuvo las aportaciones y el filtro jurídico de la formación política Unidas Podemos, que dio registro a la proposición de ley el pasado 23 de febrero de 2018, cuando estaban en la oposición. Formación que el pasado noviembre, en campaña electoral, hizo publica su promesa de dar prioridad y urgencia al trámite de este mismo texto, por considerar que el mismo había sido trabajado desde el sujeto político y que era imprescindible para reparar tantos años de desigualdad, para proteger a las infancias y adolescencias trans y para incluir a las personas migrantes y mayores trans.

Con desilusión y asombro, los colectivos trans comprueban que “ahora que son gobierno, ya no existe esa prioridad ni urgencia”, además de no reconocer el gran trabajo participativo y de consenso de las familias y colectivos trans, desechando el mismo texto que registraron y prometieron en campaña electoral, queriendo llevarlos al punto cero.

Las entidades de personas trans y de familias, agrupadas en la Confluencia Trans, rechazan un trato “desigual” de la Dirección del Ministerio de Igualdad, ya que no han sido tratadas de igual modo la Ley LGTBI de la FELGTB, que la Ley Trans de los Colectivos Trans y sus Familias. Mientras la Ley LGTBI no se ha sometido a consenso, ni a participación, ni a mesas de trabajo, a pesar de que también afectará a la población trans. Igualmente no admiten que se les imponga a colectivos LGTBI afines para validar su propuesta de ley, ya que ello supone un menoscabo de la legítima representatividad de los colectivos trans.

En la última década las personas trans nos hemos organizado y federado, igualmente han aparecido asociaciones de familias de personas trans. Somos un sujeto social y político que no puede ser obviado por organizaciones hegemónicas dentro del poder político, que no son representativas de la pluralidad asociativa y que tienen una escasa representación de personas trans. Este fenómeno asociativo de las personas trans y sus familias es una expresión del empoderamiento de una comunidad vulnerabilizada y expulsada a los márgenes sociales, y corresponde a la Administración y al Estado apoyar este proceso y no ningunearlo, y menos aún desde una Dirección General de Igualdad.

Desde la Confluencia Trans hacen público que no aceptarán ningún texto que se les imponga, que desprecie el gran trabajo realizado por las familias y colectivos trans, y reiteran su petición al trámite urgente del texto anteriormente registrado, como así se lo hicieron saber a la Ministra de Igualdad, Irene Montero, el pasado 2 de julio y lo expresaron el pasado 4 de julio en Puerta del Sol Madrid, en una concentración multitudinaria de personas que se desplazaron desde diferentes comunidades.