Carta a mi pequeña bailarina, Lois

Carta a mi pequeña bailarina, Lois

Autora: María José Guerra

Aún recuerdo el día que entraste por primera vez a tu clase de ballet, cómo te brillaban los ojitos al ver a tus compañeras con sus tutús rosas, y muy calladita y aplicada te sentaste junto a mí. Pasaban los días y te observaba. Me daba cuenta de que algo no iba bien. Se te veía feliz en clase, pero algo no encajaba. Recuerdo cuando improvisabas junto a las otras niñas acompañadas de la música de princesas y cómo te fijabas en sus vestidos al girar. Tú llevabas tu panty negro y una camiseta blanca. Te mirabas al espejo y no te gustabas. Sentía tanta angustia al observarte…

Para que te sintieras feliz, te llamé y te pregunté si querías que te recogiera tu hermoso pelo rubio para que no te molestara, pero mi intención no era otra sino verte feliz ante el espejo; por eso te hice una trenza. ¡Tu expresión cambió radicalmente, se te veía tan feliz! No parabas de mirarte y acariciar tu trenza. (más…)

Ahora te veo

Ahora te veo

Autora: Inés Fernández Pérez

Una persona, cuando se lo conté, me dijo: «no te eches la culpa, esto es como esas imágenes que te enseñan para que veas algo y que te cuesta verlo, pero cuando por fin lo ves no te explicas cómo no lo habías visto antes».

>Era carnaval y nos disfrazamos de Los Increíbles. Fuimos a comer a casa de mi madre como todos los años, para poder ver el desfile. Ese año se suspendió por el mal tiempo y fuimos a un centro comercial donde había animación. Allí nos encontramos con dos compañeras disfrazadas de princesas. En ese momento mi hija se volvió tímida, y cuando una mamá le dijo que se pusiera para la foto y miré su cara, la vi. De repente vi una niña disfrazada (más…)