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  • La nueva viceprimera ministra de Bélgica es la primera persona trans con un cargo similar
  • Su nombramiento no ha supuesto ningún escándalo en los medios o la opinión pública de su país
  • Es una defensora de los derechos LGBTIQA+ que se ha convertido en un ejemplo para la comunidad trans

Fuente (editada): NIUS | 02/10/2020

El nuevo cargo de Petra de Sutter como nueva viceprimera ministra de Bélgica se ha convertido en algo histórico para Europa. Se trata de la primera persona trans que accede a un cargo de tal relevancia en un gobierno del viejo continente. Pero lejos de ser noticia por ello, lo relevante ha sido que nadie se ha escandalizado o impresionado.

Su identidad sexual no ha dado pie a páginas de periódicos, ni a minutos de televisión ni a un especial foco por parte de los medios de comunicación. Y, de la misma manera, la sociedad belga ha aceptado con naturalidad y sin miramientos el nombramiento de Petra de Sutter. Y es precisamente esa ausencia de escándalos y sorpresas en la opinión pública lo que está siendo un ejemplo para otros países y para las generaciones del futuro.

 

 

De Suttter, que además es doctora y profesora de ginecología, siempre ha defendido los derechos del colectivo LGBTIQA+ en todos y cada uno de los cargos políticos que ha ostentado a lo largo de su carrera. Ya sea en el Senado belga, la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa o el Parlamento Europeo.

Con su trabajo se ha ganado el respeto de todes. Su nuevo puesto es un mensaje muy optimista para las personas trans de todo el mundo. El hecho de que sea tratada de manera igualitaria, justa y respetuosa es un ejemplo y un rayo de esperanza en un momento en el que la identidad sexual está siendo mirada con recelo por varios países europeos.

En Rumanía, el tribunal constitucional pretende eliminar del plan educativo toda referencia al género, algo que ya se había quitado del plan de estudios de Bulgaria. La denominada como ‘Carta de la Familia’, firmada en Polonia por el presidente Andrzej Duda, prohibirá las lecciones sobre temas LGBTIQA+ en las escuelas. Y, en el Reino Unido, se está poniendo en duda que se den lecciones sobre identidad sexual o que se considere la opción de ser trans.

Resulta muy positivo ver que en Bélgica se acepta a una persona trans como una igual. Petra de Sutter no alcanzó su cargo por su identidad sexual, pero tampoco perdió opciones por ello. Y que su condición haya pasado desapercibida ha enviado un mensaje muy poderoso a los países socios europeos. Porque, en algunos casos, no ser noticia es una buena noticia.