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Para seguir evitando la marginalización de la comunidad trans en la India, la provincia de Bangladesh ha hecho historia al abrir la primera universidad islámica para hijras y mujeres musulmanas trans, ubicada en la ciudad de Dhaka.

Fuente (editada): Seix Franjas | Nov. 17, 2020

La universidad se inauguró el pasado 6 de noviembre y al menos 40 hijras y mujeres trans se inscribieron sólo en el primer día.

A este centro de estudios se le conoce como «Madraza» y es financiado con fondos privados, pero es gratuito para la comunidad diversa sin importar su edad.

En entrevista para el sitio web bengalí de la BBC, el secretario de Educación y Formación de la Madraza, Mohammad Abdul Aziz Hussaini, confirmó que todes son bienvenides:

“No establecemos ningún límite de edad (…) Cualquiera puede ser admitide aquí, no importa cómo se identifique una persona, ya sea trans o del tercer género, sin importar la edad que tenga», expresó.

Foto: universohindu.com

Foto: universohindu.com

Gracias a una enmienda en el año 2018, la India identificó legalmente a las personas trans y del tercer género, quienes también son conocidas como hijras, pues se les otorgó su derecho a votar en los formularios oficiales de toda la nación

De acuerdo con datos del gobierno, dicho país tiene una población de aproximadamente 10 mil personas trans, aunque otras estimaciones dicen que en realidad podría superar las 50 mil, quienes aun sufren por el acceso a sus derechos básicos y su única salida es dedicarse al trabajo sexual y al entretenimiento en cabarets.

En un discurso a les estudiantes, Abdur Rahman Azad, el fundador de la escuela, expresó:

A menudo culpamos a les hijras por su supuesto estilo de vida indisciplinado. Pero elles no son les culpables (…) Más bien nosotres, como sociedad, tenemos la culpa. No les permitimos asistir a escuelas, seminarios o universidades. No les dejamos tener un trabajo decente. ¿Qué más pueden hacer?».

Foto: sapiens.org

Foto: sapiens.org

Para la agencia AFP una mujer trans que prefirió permanecer en el anonimato confirmó los malos tratos sociales de los que son víctimas, a tal grado que no se les permite profesar su religión:

“No se nos permite entrar a las mezquitas. Si algune de nosotres ingresamos la gente a menudo nos humilla. Como persona y musulmana, me pregunto por qué no se nos permite ser parte de la sociedad”, concluyó.

Se estima que hay 1,5 millones de personas trans viviendo en Bangladesh, y sus derechos poco a poco se han ido fortalecido gradualmente en los últimos años.