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Fuente (editada): NOTIPRESS | B Amigon | 04-12-2020

Hoy en día es cada vez más común que las personas se declaren como no binarias, pero esto ¿qué significa? Las personas pueden identificar su sexo con este y muchos otros términos que no siempre entran dentro de las categorías “hombre” o “mujer”, un binarismo preponderante en muchas sociedades. NotiPress te explica algunos puntos básicos para comprender estas identidades.

El sexo es un tema que, aunque parezca simple e inamovible para muchas personas, resulta complejo y diverso para cada una. Estudios actuales sobre sexo y sexualidad humana, sociología, psicología y cultura han determinado que el sexo no puede referirse únicamente a una dimensión biológica, es decir, pensar que los genitales determinan el sexo de una persona.

Algunes especialistas consideran el desarrollo de la identidad sexual como un proceso dinámico y multifactorial donde convergen la cultura, la sociedad, la propia psicología y las creencias individuales. Con esto en cuenta, no siempre la identidad sexual de las personas coincide con el binarismo impuesto en la sociedad.

Si bien existen personas identificadas a sí mismas perfectamente como varón o como mujer, aquellas que no lo sienten así caen en el espectro no binario. Aunque el género no binario también es una identidad en sí, resulta un término paraguas para otras identidades que no entran dentro del binarismo hombre/mujer. Estas identidades pueden ser: agénero, demigénero, género fluido, bigénero, poligénero, entre otras.

Las identidades no binarias existen para darle nombre a las experiencias de género diferentes a las habituales. Por ejemplo, una persona demigénero puede identificarse parcialmente con ciertos aspectos de ser mujer u hombre y también identificarse con aspectos de otras identidades. Una persona de género fluido es aquella que se identifica con un género en cierto periodo de tiempo, para en otro período identificarse con otro género; los ejemplos son tan abundantes como personas hay en el mundo.

Debe tomarse en cuenta que no existe un consenso con definiciones específicas para cada identidad no binaria, puesto que cada persona tiene una definición sobre el género y cómo decide expresarlo. Asimismo, identidad sexual debe entenderse diferente a la expresión de género: una persona puede autopercibirse varón, mujer o no binaria y expresarlo como más le guste.

Al igual que con la identidad sexual, la expresión de género es sólo otro de los aspectos del sexo humano definida por convenciones sociales. Lo percibido como distintivo de un hombre o de una mujer difiere en cada cultura, sociedad, población y persona. De aquí que una persona no binaria pueda expresar su sexo con vestimenta  entendida como femenina, masculina o combinar ambas o, una mujer pueda expresarse “más o menos femenina” según su sentir.

Existen otros términos que pueden confundirse con la identidad sexual, como la orientación sexual la cual define a qué sexos las personas se sienten atraídas romántica y/o sexualmente. Si una persona se reconoce hombre, mujer o se encuentra en el espectro no binario, puede tener ciertas preferencias sobre a qué personas se siente atraída. Una persona puede ser poligénero y sentirse atraída hacia sólo varones (androsexual) o sentirse atraída a una persona sin importar su sexo (pansexual). Las etiquetas usadas para la orientación sexual son igual de diversas: gay, lesbiana, bisexual, pansexual, polisexual, demisexual, asexual.

Lo importante, y siempre a tener en cuenta, sobre estas identidades no binarias es que son un reflejo de lo complejo que es el ser humano. Las experiencias e identidades de muchas personas no entraban dentro de las categorías “hombre/mujer” por lo que fue necesario darles nombre. No se trata de una moda o algo pasajero, sino de la expresión diversa y libre de realidades diferentes a las que siempre se pensaron. Como parte de una nueva realidad, es el deber de todo el mundo respetar estas identidades y aceptarlas, pronombres y todo.