Climodien 2/2mg 28 comprimidos recubiertos. Fotografía de Deva Mar Escobedo.
La baja de las pastillas para tratamientos hormonales, solicitada por el laboratorio productor y avalada por Sanidad, ha sido una sorpresa para profesionales y usuarias y se suma a los problemas de abastecimiento de otras alternativas de suministro de estrógenos.
Fuente (editada): PIKARA MAGAZINE | Deva Mar Escobedo | 15 JUL 2026
Felicia Gil se encuentra fatal. Tiene dolores de cabeza horribles y unos cambios de ánimo que le impiden concentrarse. Sufre estos síntomas porque, de un día para otro y tras seis años en tratamiento, se ha quedado sin la medicación que toma de forma crónica: la semana pasada se le acabó la última caja, fue a la farmacia a por más y le dijeron que, aunque había existencias, no se lo podían vender. Gil es una de tantas personas con receta de Climodien, un medicamento utilizado en terapias hormonales femeninas que fue retirado de la circulación el pasado 1 de julio a petición de Bayer, el fabricante. Los efectos se están empezando a notar entre las afectadas, que son mujeres menopáusicas y personas trans e intersex. La baja de este medicamento con estrógenos se suma a los recientes desabastecimientos de otras alternativas de tratamiento hormonal.
Climodien 2/2mg 28 comprimidos recubiertos, de Bayer, se comercializó en el Estado español entre 2002 y el pasado 1 de julio, fecha de su baja general, según consta en la web del Ministerio de Sanidad. Los comprimidos han desaparecido de la web del Centro de información de medicamentos, donde no aparecen nombrados ni en la relación de medicinas desabastecidas ni en el listado general de medicamentos. Su prospecto dice que se toma como terapia hormonal sustitutiva y contiene un estrógeno y un progestágeno, ambas hormonas femeninas. Está indicado para mujeres posmenopáusicas y, aunque esto no aparezca en el prospecto, también hacen uso de él personas trans en terapias feminizantes y personas intersex.
Desde Sanidad informan a Pikara Magazine que Climodien se ha dejado de comercializar a nivel mundial a petición de Bayer, el laboratorio fabricante. En el Estado español, la revocación del suministro ha sido avalada por la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) tras entender que la retirada de Climodien no genera laguna terapéutica, es decir, que ninguna persona que lo necesite se quedará sin tratamiento alternativo. “En España existen medicamentos alternativos de estrógenos y progestágenos en la misma forma terapéutica —comprimidos— y para la misma indicación. Existen diferentes alternativas comercializadas, por lo que el riesgo de que el cese de comercialización genere un problema de suministro es muy bajo. Las personas que estaban tomando Climodien deben acudir a su médico para que les prescriba la alternativa que mejor se ajuste a su caso”, dicen desde el ministerio que dirige Mónica García. Sanidad también niega relación alguna entre la baja de Climodien y los problemas de suministro de otros fármacos similares y recalca que la decisión de Bayer de dejar de producir las pastillas “forma parte de la normalidad de la actividad en la regulación de medicamentos”.
Caos y dudas entre las usuarias
La baja del medicamento con estrógenos se ha realizado sin avisar ni a pacientes ni farmacias. En un grupo de WhatsApp de personas trans de Madrid cunde el miedo y las recomendaciones contradictorias. Todo empieza con una persona que dice haber sido incapaz de retirar su medicación de la farmacia. Un maremágnum de voces le sigue. Alguien pone en duda la baja del Climodien con una captura de ChatGPT que niega que haya problemas. Una persona recomienda pedir cita en medicina de familia ya; otra responde que su médica no lo pudo solucionar. Una cuarta persona comenta que consiguió una caja en una farmacia en las afueras, que tal vez tengan más.
“Me parece una agresión brutal hacia el colectivo. ¿No deberíamos organizar algo?”. La que deja ese mensaje es Sofía Fernández. Cuando responde a las preguntas de esta revista sigue enfadada por haberse tenido que enterar de la retirada de su medicación por vías informales y dos semanas después de la anulación: “La confusión, el miedo, la sensación de vulnerabilidad y el completo abandono por parte de las instituciones me hacen sentir un profundo enfado”, confiesa Fernández, que reflexiona que, de no ser por la comunidad trans, estaría “completamente desamparada”.
Felicia Gil, mujer trans cuyo testimonio abre esta crónica, explica que quedarse de la noche a la mañana sin pastillas la retrotrajo al “infierno que fue el inicio de la transición y la dificultad para conseguir cualquier fármaco”. Cuenta que su médico de cabecera no ha podido ayudarla, así que se ha dirigido por correo electrónico a su endocrino. No ha obtenido respuesta a fecha de publicación de esta pieza y considera acudir sin cita a la unidad especializada para la atención a personas trans.
Un medicamento único, pero fácil de reemplazar
La retirada de Climodien también ha pillado por sorpresa a profesionales. Una de ellas es Lia Ornat, ginecóloga del Hospital Clínico de Zaragoza. Cuenta a Pikara Magazine que no recibió ninguna notificación de que el fármaco hubiera quedado descatalogado. Fue tras varios días sin que el sistema le dejase recetar estas pastillas cuando investigó por su cuenta y logró enterarse de la baja general.
La especialista explica que Climodien es un fármaco único por la combinación de valerato de estradiol y dienogest, pero fácil de reemplazar. “La combinación exacta no existe, pero terapias hormonales orales hay muchas”, explica. Todo es cuestión de dar con la combinación de principios activos juntando más de un medicamento. ¿Qué fármaco o mezcla de ellos genera el mismo efecto? “Depende de las situaciones en las que estés. No es lo mismo una mujer menopáusica que trans”, responde Ornat, que recomienda pedir cita para valorar qué medicamentos podrían sustituir al abandonado Climodien.
Es posible que haya un atajo. Durante la pandemia de la Covid-19 y debido a episodios de desabastecimiento de terapias hormonales, las profesionales especializadas en atención a las personas trans del País Valencià emitieron un comunicado que incluye una tabla de equivalencias de medicamentos. La guía ofrece alternativas similares a medicinas que puedan estar desabastecidas y, en el caso del Climodien, establece tres fármacos financiados como opción: Climen, Perifem y Progyluton. A pesar de que el documento firmado por las especialistas valencianas establezca esta equivalencia, Ornat repite que Climodien es único y advierte que la similitud es en cuanto a hormonas, no a los efectos que estas tengan.
“Está habiendo poca implicación por parte del Gobierno”
Sofía Fernández empezó la terapia hormonal con Climodien hace cuatro años y en su receta siguen apareciendo las pastillas rosas que ya no podrá retirar en ninguna farmacia. La situación actual le recuerda a una ocasión en la que se quedó sin acceso a hormonas por lo que relata como una negligencia médica: le subieron la dosis para que tomara más pastillas por día, pero no aumentaron la frecuencia con la que se le dispensaban. “No podía dormir por dolores y pinchazos intensos en el pecho, además de taquicardia y una fuerte fatiga y malestar”, rememora.
La experiencia de Fernández no es extraordinaria. Natalia Aventín, presidenta de la asociación de familias de menores trans Euforia, califica de “bastante comunes” los episodios de desabastecimiento de medicamentos relacionados con las terapias hormonales. “Está habiendo poca implicación y poca aplicación de políticas para el colectivo trans por parte del Gobierno. El Ministerio de Igualdad está desaparecido y esto también es competencia suya”, acusa la activista.
Aventín advierte que los problemas de falta de fármacos se están sumando y que 2026 está siendo un año duro para las existencias de medicamentos para terapias hormonales. A principios de 2026, la asociación que dirige informó del desabastecimiento de Lenzetto a la Dirección General de Farmacia. Este medicamento administrado en spray contiene hormonas femeninas y también se utiliza comúnmente por mujeres menopáusicas, trans e intersex. Desde el Ministerio de Sanidad han explicado que la falta de productos de Lenzetto se debe a un problema con la empresa fabricante, el laboratorio Gedeon Richter, y que el suministro no se reanudará por lo menos hasta enero de 2027.
El spray no es el único medicamento que escasea en farmacias. Otro fármaco utilizado en terapias hormonales sustitutivas, Decapeptyl, está sufriendo desabastecimientos en algunas comunidades autónomas, especialmente en Andalucía. Esta medicina se aplica mediante inyecciones y tiene diferentes versiones que varían según la frecuencia de administración: diaria, mensual, trimestral y semestral. El mensual, más popular, cómodo y seguro, es el que aparece y desaparece de los lineales de los almacenes sanitarios.
Según su prospecto, se emplea en casos de cáncer de próstata o de mama o en endometriosis, entre otros, porque reduce la producción de hormonas sexuales. También lo utilizan personas trans para disminuir la producción de testosterona y, en concreto, es de uso común entre las adolescentes trans. Así lo explica Ana Castro, presidenta de Chrysallis Andalucía, otra asociación de familias de infancias trans. Castro dice que, aunque el medicamento desabastecido puede sustituirse por otra de sus versiones, pasando por ejemplo del escaso Decapeptyl mensual al menos demandado Decapeptyl trimestral, este cambio implica un seguimiento médico más exigente por los picos y caídas de las hormonas. La asociación que preside está tratando de que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía solvente el problema, que achacan a fallos en la distribución.